JUAN PABLO CARREÑO: UNA MISA POR LA RECONCILIACIÓN (COLOMBIA/FRANCIA/ SUIZA/ ESTONIA)

Una misa por la reconciliación es una obra comisionada al compositor bumangués Juan Pablo Carreño, desde la firma de los acuerdos de paz en Colombia. Su producción, que cumple alrededor de tres años, ha logrado la excepcional reunión de músicos de Francia, Suiza, Estonia, Estados Unidos y Colombia, todos de una destacada trayectoria y con un alto compromiso con la música y la realidad de nuestro tiempo. El director francés, Maxime Pascal, llega a nuestro país inmediatamente después de presentarse en La Scala de Milán; el conjunto vocal de Estonia, Vox Clamantis, es el coro de música sacra más importante de la actualidad; el barítono suizo Sydney Fierro colabora regularmente con los grupos europeos más prestigiosos de música barroca, y la orquesta de cámara Ensamble Le Balcón, de París, es reconocida por sus fuertes vínculos con la música contemporánea y las nuevas tecnologías. Ellos unirán sus talentos, voces e instrumentos a la Orquesta Sinfónica Nacional de Colombia, a los coros mixtos Voces de Luz, Coroncoro y el Coro de Cámara Javeriano, con la participación especial del organista norteamericano John Walthausen y la soprano colombiana Beatriz Elena Martínez.     Dividida en tres oficios, -el ‘Oficio por la pasión de las víctimas’, el ‘Oficio de las tinieblas’ y el ‘Oficio de la misa para la reconciliación consigo mismo’- esta obra pone en diálogo textos de San Francisco de Asís, del Profeta Jeremías, de la Misa del Domingo de Pascua, del filósofo Nicolás Gómez Dávila y del escritor Fernando González Ochoa, con los testimonios y los nombres de 4500 víctimas de masacres, como las de Bojayá y El Salado. Su propósito es invitar a elevar una oración que nos abra la esperanza a la trascendencia de nuestras almas y a la unión espiritual que necesita Colombia para su transformación a una sociedad más justa y en paz.

La primera parte de la obra, ‘Oficio por la pasión de las víctimas’ u ‘Officium Passionis Hostias’, está construida en forma de oración fúnebre por la memoria de víctimas de la violencia. Se basa principalmente en el Salmo VI de San Francisco de Asís y en testimonios de sobrevivientes de la masacre de El Salado (cometida por grupos paramilitares en asociación con fuerzas militares del gobierno de la época). Ambos, el texto de San Francisco de Asís y los testimonios de El Salado, describen el sufrimiento físico y espiritual de las víctimas, más profundamente en el misterio del amor que muere fragmentado en todas las víctimas de la historia, parafraseando al padre Francisco de Roux.   El ‘Oficio de las tinieblas’, segunda parte de esta obra, hace memoria de otras tantas víctimas de masacres cometidas en Colombia entre 1982 y 2012. Sus nombres nos interpelan y dialogan con múltiples testimonios cantados por el coro mixto en gran polifonía. Son en total 4500 nombres que se elevan en respuesta a las cinco lamentaciones del profeta Jeremías.   Siguiendo la estructura de la misa del Domingo de Pascua, día en que los católicos celebran la resurrección de Cristo, el tercer oficio ‘Misa para la reconciliación consigo mismo’ es también un punto de partida de la reconciliación con el otro. Aquí, la masacre de Bojayá (cometida por las FARC) está presente en el Ofertorio en diálogo con aforismos del filósofo Nicolás Gómez Dávila, que hablan sobre el miedo del hombre, sobre su inhabilidad para reconocer el mal y la necesidad de una fe que permita continuar avanzando. El último movimiento ‘Ite missa est’, es una oda a la belleza y a la voluntad del hombre a partir de los libros ‘Viaje a pie’ y ‘Remordimiento’, del escritor Fernando González Ochoa.

  • Auditorio León de Greiff, Universidad Nacional de Colombia. Bogotá, Colombia
  • Catedral Primada de Colombia. Bogotá, Colombia
  • Teatro Santander. Bucaramanga, Colombia